La empresa

Francisco J. Yedra Quintero, S.L. - FYQ

  Taller Yedra tiene sus inicios en el año 1999, para cubrir un nicho de mercado detectado en el ámbito de la fabricación, reparación de maquinaria y automatización de procesos industriales. La empresa posee instalaciones industriales propias en el Polígono Industrial Cruz de la Gallina – Telde, desarrollando trabajos en toda Canarias así como en el resto del territorio nacional y otros países.

ACTIVIDAD:

  La empresa está especializada en la fabricación y reparación de mecanismos complejos para la automatización de diversos procesos. Dentro de la gama de productos se pueden encontrar sistemas que abarcan todo el proceso industrial de fabricación de bloques, desde la recogida en fábrica con paletizadoras automáticas que funcionan de manera autónoma con sistemas de flejado para productos prefabricados de hormigón, hasta la entrega al cliente con el uso de pinzas específicas para camión. Citar también innovaciones en el apartado del transporte, con varias propuestas de pinzas que permiten manipular trabajar de manera cómoda y eficiente, así como cacharrones de diverso cubicaje.

INNOVACIÓN:

  Tras una larga trayectoria fabricando y reparando maquinaria y mecanismos automáticos, Francisco Yedra posee varios modelos de utilidad que le han permitido posicionarse en el sector de la construcción. Sus innovadores sistemas de carga de material y paletizado, han facilitado la actividad diaria en multitud de empresas. Sus productos aumentan la eficiencia en la recogida y manipulación, mejoran la prevención de riesgos laborales y permiten un ahorro en material. Además de fabricar maquinaria, la empresa realiza servicios de reparación, mantenimiento, trabajos de torno, fresa, soldadura, corte por plasma y autógena, neumática, hidráulica y otros proyectos de ingeniería.

BENEFICIOS:

  Tras años de trabajo, Francisco Yedra ha logrado posicionarse como referencia en el sector, aportando soluciones innovadoras con características superiores a la competencia.  Desde el Golfo Pérsico, pasando por Sudáfrica, hasta Polonia o Portugal, se pueden encontrar empresas que confían en esta maquinaria de fabricación propia.